
Mitsumasa Kido
Mitsumasa Kido es un hombre muy rico y educado, bien formado, muy sabio, quien emprendió la tarea de convertir a varios jóvenes en caballeros defensores de la paz.
Todo empezó cuando Mitsumasa Kido hizo uno de sus viajes con destino a Grecia. Mientras fotografiaba el paisaje, se encontró a un hombre mal herido con un bebé entre sus brazos. Era Aioros, caballero de oro de Sagitario, quien le explicó que las fuerzas del mal están en el Santuario, y que intentaron matar al bebé inocente. También le contó que dicho bebé es la reencarnación de la Diosa Athena, enviada por los Dioses cada doscientos años para combatir las fuerzas del mal.
Aioros le dijo que dentro de unos años un grupo de jóvenes se convertirán en caballeros para proteger la paz y a Athena. Mitsumasa Kido coje al bebé y Aioros cae ya sin fuerzas, y muere junto a su caja de la armadura de oro de Sagitario.
Mitsumasa Kido jura que protegerá la vida de esa niña. Saori por su parte siempre creyó que Mitsumasa Kido fue su abuelo, hasta que Tatsumi le dijo que fue adoptada. Mitsumasa Kido solía decir que ella para él era como un regalo de los Dioses.
Tatsumi fue el único que sabía que Saori era la reencarnación de Athena porque Mitsumasa Kido se lo contó, y le pidió que le guardara el secreto. Sólo se lo diría el día que esté junto a sus caballeros combatiendo las fuerzas del mal.
Cuando volvió a Japón escogió a un grupo de jóvenes y los repartió por diferentes zonas de todo el mundo para traer una armadura de bronce y convertirse en caballeros.
Poco más tarde murió, y Saori se encargó de llevar las funciones de la fundación entre ellos el Torneo Galáctico que se iba a celebrar cuando los caballeros volviesen.
Mitsumasa Kido le construyó un Planetario a su nieta antes de morir. Muchas veces cuando ella está ahí descansando aparec el alma de su abuelo difunto y se comunica con él, quien le enseña a seguir los pasos de la Diosa Athena para defender la paz en el mundo.