
Argol de Perseo
El combate de Argol es principalmente contra Shiryu, después de que consiguiera convertir en piedra a Seiya y a Shun. Argol se sorprende al ver a Shiryu normal, ya que puede neutralizar el poder del escudo de la Medusa con su propio escudo. Argol le explica que para recuperar a sus amigos tendrá que vencerle, por lo que decide realizar su ataque de la Cólera del Dragón. El ataque no ha tenido ningún efecto sobre Argol ya que Shiryu ha lanzado su ataque con los ojos cerrados, y así no consigue concentrar todo su poder.
Justo en este momento aparece Spartan que agarra por la espalda a Shiryu para que Argol lo transforme en piedra también, pero justo cuando Argol levanta su escudo Shiryu se libra de Spartan y queda éste último transformado. Argol enfadado golpea a Shiryu y lo derriba al suelo y se sorprende de la dureza del escudo del Dragón por lo que le sigue golepando.
Shiryu recuerda como en la mitología la Medusa fue vencida, e intenta realizar lo mismo con Argol, pero no da resultado ya que Argol también conoce dicha historia, por lo que Argol le lanza su ataque de Tentáculos, y Shiryu cae derribado al suelo. Shiryu decide vendarse los ojos pa no ver el escudo, pero de nada le vale ya que el Escudo de Argol rompe la venda y además convierte en piedra su brazo izquierdo y con él su escudo. Argol le sigue golpeándolo y justo cuando va a convertirlo en piedra, aparecen los caballeros de acero para ayudar a nuestro héroe. Sólo consiguen golpearle levemente antes que Argol realice su poder de Tentáculos contra ellos. Shiryu ha reaccionado y decide cegar sus ojos para poder vencer a Argol. La diosa Athena le ayuda a verlo, por lo que Shiryu desencandena su ataque de la Cólera del Dragón y consigue romper el escudo de la Medusa, y con él el cuerpo de Argol que es totalmente derrotado.
Con la muerte de Argol, Shun y Seiya vuelven a ser normales, y se entristecen en ver a Shiryu que ha dado sus ojos para poder salvarlos. Encima Shiryu llora al ver que sus amigos vuelven a estar normales de nuevo.
Escudo de la Medua (Rasu Aruguru Gorugonio): normalmente lo lleva en la espalda, pero también se lo puede poner en el brazo izquierdo. Tiene el poder de todo aquella persona que se atreviese a mirarla lo convertía en piedra tal como sucedía en la mitología.